
James Howells, un ingeniero informático de Newport, Reino Unido, lleva 12 años intentando recuperar un disco duro perdido que contiene 8.000 Bitcoins, cuyo valor actual es de aproximadamente 775 millones de dólares, según un informe de
La saga comenzó cuando la entonces novia de Howells tiró por error el disco duro mientras limpiaba piezas viejas de su computadora. Al darse cuenta de su devastadora pérdida, Howells corrió al vertedero, de tamaño similar a un campo de fútbol. La magnitud de la tarea hizo que la recuperación pareciera casi imposible.
Propuso un acuerdo al Ayuntamiento de Newport, ofreciendo el 10% del valor de los bitcoins recuperados a cambio de permiso para excavar el vertedero. Sin embargo, el ayuntamiento rechazó repetidamente sus solicitudes, alegando preocupaciones ambientales y logísticas. Ni siquiera las acciones legales prosperaron.
Howells está implementando un nuevo y audaz plan: comprar todo el vertedero de Newport antes de su cierre previsto para finales de este año. Esto representa un último esfuerzo por localizar el disco duro, aunque las posibilidades de que siga funcionando tras años enterrado son escasas. La degradación de los componentes electrónicos con el tiempo podría hacer que el Bitcoin sea inaccesible, incluso si se encuentra el disco duro.
La historia del Bitcoin perdido de Howells sirve como un duro recordatorio de la importancia crucial del almacenamiento seguro de activos digitales. Para quienes se enfrentan a situaciones similares, se recomienda contactar con proveedores de billeteras, intentar recuperar copias de seguridad si es posible y explorar servicios profesionales de recuperación de datos.
ChainDesk también citó la historia de éxito de 2024 de un individuo anónimo conocido como "Michael", quien recuperó casi 3 millones de dólares en Bitcoin tras creer que su contraseña se había perdido para siempre. Tras una década, contrató a investigadores de seguridad que lograron desbloquear su billetera y recuperar 43,6 Bitcoins, ofreciendo un rayo de esperanza para quienes han perdido el acceso a sus activos digitales. Sin embargo, el caso de Howells subraya los importantes desafíos e incertidumbres que conlleva recuperar criptomonedas perdidas.